5 cosas que los buenos facilitadores tienen en comun

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Una de las habilidades más necesarias en el siglo XXI es la facilitación, fundamental para líderes, educadores, supervisores, padres, etc.

Aunque sepas bien el contenido en cualquier área esto no significa que puedas facilitar/educar a otros en el mismo.

A principios del 2021 (¡ha pasado ya 1/12 del año!) tuve la oportunidad de asistir a una formación de 7 días facilitada por más de 10 personas. Los temas abordados fueron diversos, como el liderazgo, la comunicación, el trabajo a distancia, la entrevista de trabajo, etc. A través del mismo, encontré 5 puntos principales que los buenos facilitadores tienen en común.

Hablar bien y directamente al sujeto

Buen ejemplo: Los buenos facilitadores enganchan (hook) a la audiencia y hablan bien. También van directamente al sujeto y suelen hablar menos. Si los participantes quieren saber más de lo que escuchan, es una buena señal.

Mal ejemplo: Hablar demasiado, no van al punto principal y no captar la atención de la audiencia

Enfocarse en la audiencia

Buen ejemplo: Los buenos facilitadores hacen preguntas y analizan las necesidades de los participantes, utilizan la escucha activa (active listening), miran a todo el mundo (al menos los participantes lo sienten así), toman en serio los comentarios y las preguntas del público.

Mal ejemplo: Seguir hablando, sin importar la audiencia, sin hacer pausas, sin escuchar, sin responder a los comentarios/preguntas.

Estimular diferentes sentidos

Buen ejemplo: Los buenos facilitadores utilizan medios visuales, auditivos y kinestésicos para que los participantes puedan entender fácilmente el contenido e incluso divertirse. También utilizan la comunicación no verbal y el silencio de manera eficaz (¡el silencio puede ser poderoso!).

Mal ejemplo: Comunicación unidireccional, demasiados textos en las diapositivas del PPT y/o sólo leen lo que dice el PPT.

Práctica

Buen ejemplo: Dejan tiempo suficiente para que los participantes practiquen lo que han aprendido. Si el tiempo se está agotando, dan prioridad a la parte práctica más que terminar el contenido de charla.

Mal ejemplo: Terminar la sesión/hablar sin dejar que los participantes practiquen

Retroalimentación

Buen ejemplo: Dan un feedback relevante y concreto que se adapta a cada persona. Por ejemplo: “Has hecho XXX. Si usas más de YYY que es tu fuerza, el resultado será ZZZ”.

Mal ejemplo: No hay comentarios o son muy genéricos.

¿Cómo los has encontrado? Es más fácil decirlo que hacerlo, pero creo que podemos intentar aplicarlos no sólo para la facilitación, sino también para la comunicación general.

Aprendizaje de esta vez

En la formación intensiva, aprendí que los buenos facilitadores hablan bien/van al punto, se enfocan en la audiencia, estimulan diferentes sentidos y dan tiempo para practicar y retroalimentar.

Gracias por leer este artículo. Si te gusta, no olvides de suscribirte por favor antes de salir. Si tienes algún comentario o pregunta, no dudes en escribirme, ¡Que tengas un buen aprendizaje!

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